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domingo, 23 de marzo de 2014

Aparquemos el escepticismo y empecemos a innovar

Aunque parezca difícil de creer, sólo entre el 5% y el 20% de las empresas cree en la innovación, y con el término “creer” nos referimos expresamente al destinar una parte significativa de su presupuesto a la inversión en Investigación y Desarrollo (I+D).


Aparte de esa traba que ha impedido siempre el buen desarrollo de los procesos creativos y la promoción de la innovación dentro de las organizaciones, existen factores culturales que también le dificultan el éxito, como lo son: Un pensamiento netamente cortoplacista, el tan famoso “limítate a hacer aquello para lo que te contratamos” que se da cuando un colaborador identifica un problema o necesidad e intenta solucionarlo proponiendo una solución, el creer fielmente en los expertos y por último el miedo al fracaso que como bien es sabido no permite triunfo de ninguna índole.
Todo esto evidentemente ahoga la creatividad, la innovación y las empresas -como es de esperar- entran en crisis o en la caótica guerra de los commodities que no significa otra cosa que pelear por precio, ofreciendo a los mercados productos de pésima calidad.

Por ello es de gran importancia invertir en la innovación, en la generación de nuevos productos que otorguen valor al cliente, de la creación de una identidad de marca, gestación de ese amor por la misma, entre otros conceptos que domina el área de la mercadotecnia y que no son más que benéficos para las compañías que se atrevan.

¿Crees en la innovación como herramienta para generar ventaja competitiva? ¿Qué tanto inviertes en innovación en tu empresa? Comparte tus opiniones y comentario sobre el tema.

Un saludo.